¿Nunca
has sentido esa sensación?
¿Esa
que hace que no sepas si quedarte quieto o echar a correr?
Yo
sí, es en lo que pienso todo el tiempo
¿Qué ha pasado?
¿Yo he cambiado? ¿Ha
cambiado el mundo?
¿Qué hago? ¿En qué
momento me encuentro?
Te planteas tu vida,
tus propósitos, tu posición
Y no logras entender
Por qué la vida se empeña en estropear tus
planes
Por qué las cosas no
te salen como esperabas
De repente, ¡DESPIERTAS!
Y descubres que el
mundo, las cosas, se hacen grandes
Mientras tú, te ves
en el fondo de la nada
Sintiéndote cada vez
más pequeño
Entonces comienzas a
gritar en tu interior
¡SOCORRO! ¡AYUDA!
Pero nada permanece
quieto, simplemente fluye
Y tu sigues sintiéndote
empequeñecer
Y así van desvaneciéndose
tus fuerzas, tus ganas..
Si tan solo alguien se
parara a escuchar aquel: ¡Socorro! ¡Ayuda!
Y pensara: Yo siento
lo mismo, te entiendo.
La cruda realidad es
que vivimos en un mundo en el que
Lo más importante se
infravalora
Miras atrás, ves como
tus ilusiones, tus aspiraciones, desaparecen
¿Que haces?
¿Que haces cuando aun
no tienes nada claro?
El tiempo pasa, y tú
sigues dando vueltas en el mismo sentido
Como desorientada
Buscando una brújula que
te ayude a ponerte en marcha
Mi reloj, es la
cuenta atrás de mi vida.
A veces tomamos
decisiones equivocadas, rápidas, desacertadas
Y estas marcan a bien
o a mal nuestro destino.
¿Entonces, alguna vez
has sentido esa sensación?
Yo
sí, es en lo que pienso todo el tiempo
Y sé
que alguna vez tú también..
Pero
yo escucho tu socorro y pienso: Yo siento lo mismo, te entiendo.
